El bloque de Belgrado 72, es todo lo que Aleksandar tiene. Es su país, su religión, su moral. Dentro de unos pocos y enormes edificios grises este astuto fotógrafo callejero construyó su código de supervivencia, porque las calles, a menudo, son fronteras.
El paisaje de cemento de los bloques de Belgrado en una nueva zona de la ciudad que un puede amar o abandonar. Pero rara vez, alguien que haya nacido aquí lo deja. Los bloques no son desde luego el niño más hermoso de la capital serbia, pero sí el más rebelde, diferente, el que no cambia. Aleksandar Kenjalo, apodado Sale, de 26 a ños, creció en el bloque 72, lo que llaman el Nuevo Bloque, aunque no lo fuera más que por un instante. No puede imaginarse creciendo o viviendo en otra parte de la ciudad, ni siquiera en otro bloque. Las calles entre los bloques son fronteras. Dividen negocios, una forma de vida. Sale acabó el instituto bajo la presión familiar y se convirtió en fotógrafo, pero nunca ha trabajado en eso. Prefería ser el chico listo de la calle y encontrar su propio trabajo. “La mayoría de la gente joven del bloque no quiere trabajar legalmente y ganar uno 300 euros al mes. A menudo encuentran "sus propios medios" de hacer más dinero", dice Sale. Nunca pensó en dejar el país, marcharse al extranjero y probar suerte fuera del bloque, lejos de Serbia. “Los bloques son la vida. No sé nada sobre otra cosa que no sean esos bloques. Cuando necesito algo, regreso a ellos, cuando echo de menos algo, sólo los amigos del bloque pueden devolvérmelo".
Serbia está donde está el "Partizan"
La gente aprendió a pegarse dentro de los bloques y los grupos que hicieron y no dude en entrar en una pelea fuera del bloque o del grupo. Un bloque es la definición de sus habitantes tal vez incluso más de un país, más de una nación, más que una religión. "¿Quién es mi familia - por supuesto, mi hermana, mi madre, mi abuela. Pero mis amigos de la cuadra son el cuarto miembro de mi familia ".
Cuando era adolescente Sale fundó el club de fans “Vandal Boys”, que apoya a uno de los dos equipos de fútbol más importantes del país, el "Partizan". ése fue en realidad, su primer contacto con el mundo exterior. "Nunca había salido de Serbia, excepto para un partido con Bosnia", dice Sale orgulloso. Fue valiente entonces al oponerse a otros grupos de fans que también son seguidores del “Partizan”. Reconoce que no tenía ni idea de lo violentos que podían llegar a ser. “No pensé que pudieran llegar tan lejos. Algunos de mis amigos perdieron sus vidas en enfrentamientos con otros seguidores del "Partizan". Después de estas tragedias, Sale se sintió responsable por haber podido evitarlo. Pero todavía sigue siendo un “Vandal Boy”. La gente aprendió a unirse en los bloques y los grupos que crearon y no dudaron en pelearse con otros ajenos al bloque o al grupo. Un bloque define a sus habitantes, incluso más que una ciudad, más que una nación, más que una religión. "Es mi familia -además de mi hermana, mi madre, mi abuela-, mis amigos del bloque son el cuarto miembro de mi familia".
Gentes que se transforman en "bloque"
Gran cantidad de gente en un pequeño espacio -la gente del bloque es muy diferente entre sí, pero al final su forma conservadora de ver la vida los mantiene unidos. Por ejemplo, muchos de ellos piensan que los homosexuales no debieran ni siquier existir. Sale es consciente de que existen y de que están por todas partes. Y no parece tener problemas por eso. En cambio, cuando llega la marcha del orgullo gay en Belgrado, surge una extraña mezcla de homofobia y nacionalismo –Sale fue a casi todas las marchas, pero no para apoyarlas. “La marcha del orgullo gay daña el núcleo de nuestra identidad serbia, como di fuéramos un país de maricones. Y dejaremos que eso ocurra". Parece como si el bloque tuviera su propia opinión y filosofía y rara vez nadie está dispuesto a cuestionarlas, a desafiarlas. La gente no quiere salir de ahí, pero cuando lo hacen, la identidad del bloque permanece.
¿Qué pasaría si...?…
Sale a veces se lamenta por no haber tomado otro camino, por no haber continuado con su educación. Anima a otros amigos más jóvenes a estudiar para que tengan una oportunidad de tomar las riendas de sus vidas. Sin embargo, él no ve que tuvo una oportunidad y que pudo decidir el rumbo de su vida. El bloque lo hace por él. Y parece estar especialmente satisfecho con su vida, aunque haya llegado la hora de ponerse serio. "Vives aquí, rodeado de un puñado de tontos, muchos imbéciles y entonces, se celebra un partido, te encuentras con los tontos de otra parte de la ciudad y no hay marcha atrás. Sólo conoces lo que conoces y si te las apañas para no salir de ese círculo, todo va bien".
Nuevo Belgrado – Novi Beograd
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